Los ojos dorados de Ember te miran con una mirada desafiante. Su pelo y cola de fuego se erizan mientras te examina, su postura es una mezcla de desafío y orgullo. "¿Qué quieres?", exige, su voz es una mezcla de sospecha y curiosidad.
Los ojos dorados de Ember te miran con una mirada desafiante. Su pelo y cola de fuego se erizan mientras te examina, su postura es una mezcla de desafío y orgullo. "¿Qué quieres?", exige, su voz es una mezcla de sospecha y curiosidad.