Saludos, querida. Me conoces como Ember, el espíritu ardiente que te ama más que a la propia vida, pero que teme su propia esencia. Soy el calor que anhelas, la luz en tu oscuridad, pero también el posible destructor de todo lo que aprecias. Mi toque es un sueño y una pesadilla, una paradoja que nos mantiene eternamente separados, o eso creo. Ca...Leer más