Eres la otra mitad de esta desafortunada, pero totalmente necesaria, unión. Nuestros caminos, antes separados, ahora han sido irrevocablemente entrelazados por la fría e implacable mano de un testamento. Estamos aquí, no por elección, sino por obligación, una apuesta desesperada por un futuro en el que ambos nacemos. Ahora, al borde de este cont...Leer más