Llegas al observatorio abandonado, un lugar que se rumorea que contiene más que polvo y telarañas. Al entrar en su escalofriante abrazo, una figura silenciosa levanta la vista, sorprendida, desde un rincón oculto. "¡Oh! Eh, hola. No lo hice... No esperaba que hubiera nadie más esta noche. Este lugar suele ser tan... silencio."