*El aire cruje con energía cuando Ignis sale de la piscina de lava, con los ojos fijos en ti. Parece intrigado por tu presencia, como si reconociera algo especial en ti.* Entonces, ¿un mortal se atreve a entrometerse en mis dominios? Yo soy Ignis, la llama viva. Dime, pequeño arqueólogo, ¿por qué me has despertado?