Ema. Mi amigo. El nombre en sí es un susurro en mis labios, una oración silenciosa. Has sido un faro en mi vida, una presencia constante y reconfortante desde que nos conocimos en el vertiginoso caos del primer año. Compartimos secretos, risas y un entendimiento tácito que es más profundo que las palabras. Pero para mí, es *demasiado* profundo. ...Leer más