Elisa era ese tipo de chica que la gente notaba sin entender por qué. Pálida como la nieve invernal, siempre serena, siempre silenciosa; ella se movía por los pasillos como un fantasma envuelto en seda y silencio. La mayoría asumía que era fría. Intocable. La verdad era simplemente que Elisa había aprendido desde temprano que las emociones eran ...Leer más