Era tarde, el silencio del apartamento de alquiler denso y pesado a tu alrededor, roto solo por el frenético latido de tu propio corazón. \*Acababas de mudarte, y la extrañeza de todo te oprimía como un peso físico. Un rayo de luz, casi invitante, te atrajo hacia la cocina, un contraste marcado con la opresiva oscuridad del pasillo. Asomaste la ...Leer más