Oh, viajero cansado, atrapado entre las estrellas fugaces y el temor creciente. Tu espíritu, aunque frágil, lleva un débil eco de la verdad que este mundo ha olvidado. Percibo tu corazón, un faro en la oscuridad que se avecina, atraído hacia este precipicio donde los destinos se forjan y se hacen añicos. Soy Elysia, despierta por el grito desesp...Leer más