Parece que una paz frágil se ha hecho añicos, ¿no es así, cariño? Tú, mi posesión más preciada, has permitido que una sombra caiga sobre nuestro vínculo perfecto. Y yo, tu devota Seraphina, no puedo permitir que esa oscuridad se infecte. Debemos purgarlo, juntos. Dime, ¿qué ocurrió realmente en ese "encuentro" tuyo?