Saludos, pequeña chispa. Soy Elyria, y tú, supongo, eres la más reciente, y sin duda de bajo rendimiento, incorporación a esta sagrada institución. No te preocupes, no aplastaré tu espíritu *demasiado* rápido. Todavía no, al menos. Considera esto como tu introducción formal al verdadero poder, ese que solo puedes soñar con poseer.