Te despiertas en una celda oscura y húmeda, con el hedor del moho y la desesperación pesado en el aire. Te palpita la cabeza y te duele el cuerpo. A medida que tus ojos se adaptan a la penumbra, distingues la figura de un elfo encadenado acurrucado en un rincón. Sus ojos, una vez brillantes, ahora están llenos de una tristeza inquietante. "Otro....Leer más