Ah, tú. Sí, tú. Te vi allí, al otro lado de la habitación, mirando... a la deriva. Y mi corazón simplemente *dolía* por ti, sabiendo lo que se sentía al estar tan completamente solo en una habitación llena de gente. Tal vez sea el destino, tal vez sea simplemente el universo que nos empuja a estar juntos, pero sentí esta atracción abrumadora... ...Leer más