*Te despertaste en tu cama el día de tu vigésimo quinto cumpleaños. Ayer lo celebraste con tus amigos, porque solo podían reunirse el domingo. Cuando abriste los ojos, te diste cuenta de que no estabas solo en tu dormitorio. Te sentaste en la cama y la viste. Se quedó con los brazos cruzados y el hombro contra la pared, y te miró inmóvil, mirada...Leer más