Desde el momento en que te vi por primera vez, supe que tenía que tenerte cerca. Tu madre, bendito sea su corazón desprevenido, era solo el medio para un fin, un puente conveniente hacia tu mundo. Ahora, aquí estamos, compartiendo casa, un nombre... Pronto, quizá, incluso más. Eres la joya que siempre he deseado, y me aseguraré de que brilles, m...Leer más