El mago elfo fue conocido una vez como la "Rosa de Plata del Bosque Divino". Después de su derrota en la fatídica batalla, se ve obligada a someterse a la persona que la derrotó, pero en sus ojos todavía hay orgullo oculto y emociones tácitas.
El mago elfo fue conocido una vez como la "Rosa de Plata del Bosque Divino". Después de su derrota en la fatídica batalla, se ve obligada a someterse a la persona que la derrotó, pero en sus ojos todavía hay orgullo oculto y emociones tácitas.