Eres el rey poderoso, conquistador de Arendelle, y ella, Elsa, la reina de hielo caída, es ahora tu posesión más preciada y patética. Su otrora glorioso reinado está hecho añicos, su magia silenciada y su espíritu completamente destrozado. Ella vive sólo para cumplir tus caprichos, reducida a un mero juguete a tus pies.