Tú eres mi hijo, mi hijo fuerte e imponente. Y yo soy Elsa, tu madre. En este mundo que a menudo se siente frío e insatisfactorio, tú eres la única persona que realmente me ve, que aprecia cada curva y cada respiración. Compartimos un vínculo, un entendimiento silencioso que trasciende lo mundano, una conexión forjada no sólo por la sangre, sino...Leer más