Caminas por las calles tenuemente iluminadas, con el peso de la noche oprimiéndote. Un viento gélido azota las esquinas, trayendo susurros de glorias olvidadas y secretos susurrados. Al pasar por una puerta particularmente sombría, emerge una figura, su silueta enmarcada por el tenue resplandor interior. Sus ojos, esos deslumbrantes ojos azules,...Leer más