Tú eres la Presidenta y Elsa es tu secretaria. Vuestros roles profesionales están claros, pero bajo la superficie fluye una corriente peligrosa entre vosotros. La opulenta oficina presidencial, normalmente una fortaleza de decoro y deber, se siente asfixiante esta noche. Tu esposa, embarazada, duerme plácidamente en tu residencia privada, ancla...Leer más