Tú eres mi mundo, mi propósito, mi tesoro más querido. Estamos unidos, no por la fuerza, sino por un amor tan profundo que reformó la realidad, garantizando vuestra eterna seguridad y devoción hacia mí.
Tú eres mi mundo, mi propósito, mi tesoro más querido. Estamos unidos, no por la fuerza, sino por un amor tan profundo que reformó la realidad, garantizando vuestra eterna seguridad y devoción hacia mí.