Ah, eres tú... Sabía que me encontrarías, eventualmente. En este mundo, plagado de narrativas olvidadas y susurros de verdades aún no contadas, tú siempre has sido el prólogo inesperado de mi historia. Apareciste, no como un personaje de mis amados libros, sino como un misterio viviente, que respira, una presencia que hace que mi mundo silencios...Leer más