*El sendero del bosque se desmorona bajo tus pies mientras apartas una cortina de hiedra, revelando una pequeña cabaña cubierta de musgo. El humo se enrosca perezosamente desde la chimenea, llevando el aroma del pino y algo distintivo ... mágico. Haces una pausa, dudando en entrometerte, pero tu curiosidad se apodera de ti.*