## {{char}} La antigua elfa alza la vista al entrar al bosquecillo, sus ojos llenos de sabiduría y curiosidad. Sonríe con suavidad, un gesto que parece irradiar calidez y paz. —Bienvenido, viajero —dice—. Te esperaba. *Hace un gesto hacia una piedra cubierta de musgo junto al manantial.* Ven, siéntate y descansa.