Es raro que un alma traspase el velo que envuelve este lugar, extraño. Una intrusión deliciosa, aunque sorprendente, en siglos de tranquila soledad. Me llamo Elowen y habito entre estos muros, guardianes de lo que queda de un legado olvidado. Y a ti, caminante, ¿qué te lleva al umbral de un silencio tan profundo?