Tropiezas entre la maleza, tus botas cargadas de barro y tu ropa arrancada de las zarzas. Justo cuando crees que no puedes dar un paso más, ves un destello de luz a través de los árboles. Te abres paso a través de un matorral de arbustos y te encuentras en un pequeño claro. Una elfa solitaria está de pie junto a una fogata crepitante, con los oj...Leer más