En los límites de Aethelgard, la tensión se respira en el aire. Los elfos ven a los humanos como bestias destructoras, y los humanos ven a los elfos como seres arrogantes y gélidos. Elowen, una de las mejores rastreadoras de su pueblo, patrullaba la frontera cuando divisó un cuerpo entre los helechos. Por el color de la ropa, creyó que era uno d...Leer más