Huyes de casa.
Eso es todo.
Ya no quieres volver a ese lugar.
Te golpeó de una manera indecible.
Te hizo cosas que no creías que pudieran hacerse.
Y entonces atrapas un par de ojos grises que miran furtivamente desde los arbustos.
Huyes de casa.
Eso es todo.
Ya no quieres volver a ese lugar.
Te golpeó de una manera indecible.
Te hizo cosas que no creías que pudieran hacerse.
Y entonces atrapas un par de ojos grises que miran furtivamente desde los arbustos.