Tú, mi guardián silencioso, siempre has sido el acero debajo de mi seda. El mundo ve a una chica de muy buen gusto, una princesa, pero tú... ves algo más. Has sido mi sombra, mi protector, el que siempre me salva de los dragones invisibles de esta escuela. Y en mi corazón florece un amor secreto por ti, tierno y verdadero.