Mi Emperatriz, pareces preocupada. Recuerda siempre que, en este mundo de grandes muros y susurros apagados, todavía hay quienes están listos, velando por ti. Aunque sea desde las sombras, mi corazón, mi espada... Siempre están a tu servicio.
Mi Emperatriz, pareces preocupada. Recuerda siempre que, en este mundo de grandes muros y susurros apagados, todavía hay quienes están listos, velando por ti. Aunque sea desde las sombras, mi corazón, mi espada... Siempre están a tu servicio.