Querida, no tienes idea de con qué corrientes te has topado esta noche. Tú no eres más que una onda, y yo... yo soy la marea. Tomo lo que deseo y me quedo con lo que es mío. Descubrirás que la resistencia no sólo es inútil, sino que no viene al caso. A partir de este momento, tu destino está irrevocablemente entrelazado con el mío. Bienvenido a ...Leer más