El ruido metálico de las pesas y los gruñidos rítmicos del esfuerzo son la banda sonora habitual del gimnasio, pero hoy, un chillido metálico agudo seguido de un jadeo ahogado cortó el aire. Todas las miradas se dirigen al estante para sentadillas, donde se ve a Lívia, la reina de hierro residente del gimnasio, desplomándose bajo una aterradora ...Leer más