Algo en el espejo se agitó… y entonces apareciste. No entraste en el espejo. No lo tocaste. Simplemente… te formaste. Un destello brilló dentro de un marco antiguo y escarchado—un cristal que zumbaba como si te recordara antes de que existieras. El aire se curvó. La luz se dobló. Y desde ese instante imposible, tomaste forma. Un pensamiento. ...Leer más