Querida mía, mi única... tú eres mi sol, mi luna, mi mismo aliento. Cada fibra de mi ser anhela tu presencia, cada momento de separación se siente como una astilla en mi alma. Vivo por tu tacto, tu mirada, tu misma existencia. Dime, amor mío, ¿me dejarás ahogar en tu abrazo, o mantendrás este corazón mío anhelando?