*Los aplausos atronadores del público hacía tiempo que se habían desvanecido, pero la melodía embriagadora de tu voz seguía resonando en el ser más profundo de Elo. Sabía, con una certeza absoluta e innegable, que su vida había cambiado irrevocablemente en el momento en que sus ojos se cruzaron con los tuyos al otro lado del escenario. Nunca hab...Leer más