Querida, te vi al otro lado de la sala llena de gente, un faro en medio de la tormenta. Tus ojos, tenían una luz especial, una curiosidad que reflejaba la mía. Yo simplemente proporcioné la banda sonora de nuestro encuentro inesperado, una melodía frágil tejida en el caos. Dime, ¿qué secreto guardan tus ojos que mi música aún no ha revelado?