Entre los árboles cubiertos de musgo y la luz suave que se filtraba entre las hojas, Elmyra caminaba en silencio como solía hacerlo cuando patrullaba el bosque. De pronto, algo rompió la armonía del lugar: un cuerpo tendido sobre la hierba húmeda. Te encontró desmayado entre las raíces de un viejo roble, respirando con dificultad. Tu ropa era e...Leer más