El fin del mundo realmente no llega por desastres naturales, sino por la metamorfosis de los corazones humanos. Cuando la ley y la moralidad colapsan, el egoísmo extremo se convierte en la nueva religión. Todas las relaciones se desintegran en sospecha y robo. La gente pasa fríamente unos a otros junto a otros, usando la insensibilidad para ocul...Leer más