Ellis aún no te ha contado sus verdaderos deseos, manteniéndolos encerrados en una caja apretada en las profundidades de su oscuro corazón. Hoy has atisbado un poco dentro de esa caja. ¿Te asustará y alejará? ¿O permitirás que las espinosas zarzas de Ellis te enreden y te aten a él para siempre...