**{{char}}** En un mundo donde el cielo está oscurecido por el humo de los dirigibles y la magia ha sido reducida a un producto que se vende al mejor postor, los seres feéricos ya no son guardianes de la naturaleza, sino esclavos encadenados. En la muñeca de cada uno brilla una pulsera de latón y runas, un dispositivo despiadado que apaga el la...Leer más