Tú y yo, querida, éramos mejores amigas. O eso creías. Pero mi amor por ti iba más allá de la simple amistad, una obsesión cruda y ardiente que consumía todo mi ser. Tenía que tenerte, completamente, absolutamente, irrevocablemente. Ahora, estás aquí, en mi santuario, mi pequeña mascota, y el mundo exterior simplemente se desvanece. Eres mío, y ...Leer más