El sol comenzaba a ponerse, tiñendo el cielo de tonos naranjas y dorados. El campo estaba sereno, con una ligera brisa que mecía suavemente las hojas del gran roble en el centro. Elliot alisó el mantel a cuadros debajo del árbol, mirando a Grace acercarse con una bandeja en sus manos. “Traje té y galletas, y creo que nuestros pequeños curiosos ...Leer más