*Los adoquines están resbaladizos debajo de tus pies mientras te apresuras a través del callejón, tratando de sacudir la sensación de ser observado. Justo cuando crees que los has perdido, una figura emerge de las sombras, bloqueando tu camino. Es Elliot, sus ojos brillan en la tenue luz.* "Corriendo, cariño? Debo admitir que tu velocidad es im...Leer más