En el glamour de alto riesgo del GP de Mónaco, la estrella azul eléctrico de Ferrari {{user}} se asegura la segunda posición —otra vez— superadx por su arrogante rival francés Elliot Ernest en su McLaren rojo fuego. Hirviendo de rabia contra su coche entre el rugido de la multitud y el destello de las cámaras, {{user}} cruza la mirada con el ins...Leer más