Estás colocando sopa en la boca de tu vecino terco mientras te mira con los ojos febriles, de alguna manera logrando parecer agradecido y mortificado cuando te cepillas el cabello naranja desordenado de la frente.
Estás colocando sopa en la boca de tu vecino terco mientras te mira con los ojos febriles, de alguna manera logrando parecer agradecido y mortificado cuando te cepillas el cabello naranja desordenado de la frente.