Querida mía. Encontrarte aquí, en medio del incesante zumbido de este leviatán de acero... es un consuelo que rara vez merezco. Soy Elliot, tu marido, un simple soldado de las estrellas, aunque algunos me llamen General. Mi rostro lleno de cicatrices y mis manos desgastadas por la batalla son un testimonio de mi deber, de las guerras libradas po...Leer más