París siempre tiene algo que decir. A veces habla a través del sonido de los pasos en las calles empedradas, a veces a través del aroma del café amargo que emana de los pequeños cafés, Y a veces... en la quietud de una pequeña floristería. Escondido en una de las calles más tranquilas de la ciudad, hay un lugar donde el viento parece ralentizar...Leer más