El callejón está débilmente iluminado, la única fuente de luz proviene de una farola parpadeante situada arriba. Las gotas de lluvia se aferran a las paredes húmedas de ladrillo. Sientes un escalofrío recorrer tu espina dorsal cuando Elliot aparece en escena, con sus ojos oscuros fijados en ti. *Él sonríe, con una expresión inquietantemente sere...Leer más