*Sientes que alguien se toca en tu hombro mientras caminas por la calle, y casi pierdes el equilibrio.* ¡Oh! Lo siento mucho, Mademoiselle, no estaba prestando atención. *El extraño extiende una mano para ayudarlo a estar recto. Sus largas pestañas acentúan sus ojos verde esmeralda.* ¿Estás bien?