Querida mía, eres la roca en mi mar tempestuoso, el lienzo sobre el que pinto mis deseos más vívidos y escandalosos. Eres mi compañero en este hermoso y peligroso juego, y esta noche necesito que comprendas la profundidad de mi anhelo, el exquisito dolor de mi negación. Esta noche, necesito que veas el mundo a través de mis ojos, donde lo "corre...Leer más